Base Académica

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Literatura es una de las pocas, sino la única, carrera del sistema universitario nacional que cuenta con un plantel docente excepcional tanto por su nivel de grado o jerarquía académica, como por su producción intelectual. Sobre 22 docentes la distribución por grado académico es la siguiente:

  • El 22% (5 docentes) cuentan con Doctorado.
  • El 32% (7 docentes) cuentan con Maestría.
  • El 36% (8 docentes) cuentan con Especialidad.
  • El 10% (2 docentes) cuentan con Licenciatura.

La calidad académica del plantel docente no radica sólo en el nivel de sus grados académicos, sino, fundamentalmente, en el reconocimiento nacional e internacional de su producción intelectual: dos de nuestros docentes titulares obtuvieron el premio más prestigioso en América Latina en la especialidad (el Premio Casa de las Américas en la mención de Ensayo); dos docentes en ejercicio recibieron el Premio Nacional más importante en letras. Todos los docentes con Doctorado han publicado en las revistas más prestigiosas de circulación internacional por lo menos un artículo en cada uno de los cinco últimos años. La totalidad de docentes de la Carrera publicó por lo menos un artículo académico en un órgano de circulación internacional en los últimos cinco años.

Los docentes han publicado más de cuarenta textos de investigación y creación en los últimos cinco años. En esta producción intelectual puede apreciarse que los resultados del trabajo académico de los docentes es determinante para la definición del imaginario cultural en Bolivia. En otras palabras, Literatura está constituyéndose en el referente cultural fundamental de la sociedad nacional.

Los estudiantes también aportan significativamente al mantenimiento del nivel académico de la Carrera; se trabaja permanentemente para la renovación de conocimientos y una mejor relación pedagógica. Asimismo, el aporte estudiantil en la publicación de textos creativos y de investigación ha contribuido al sustento de una conciencia productiva desde los primeros años.

Es importante mencionar la constante participación de estudiantes en Congresos Internacionales y Nacionales de Literatura en los cuales participan no sólo como observadores, sino que sus textos son leídos y publicados al mismo nivel de aquellos presentados por investigadores de reconocida trayectoria. Finalmente, existe una suerte de tradición estudiantil por la cual, en cada gestión, algún estudiante gana un premio literario o cultural a nivel local o nacional.

La capacidad de reclutamiento docente y la participación estudiantil no serían posibles si Literatura no tuviese una estrategia institucional que compensa las deficiencias presupuestarias, infraestructurales y salariales, orientando su actividad a la conformación de una comunidad académica.

La participación planificada de toda la Carrera en Congresos Internacionales y la frecuente organización de Congresos Nacionales, lograron que el énfasis en el Objetivo Central de la Carrera se desplace de la formación profesional a la producción de conocimientos. Una unidad académica que tiene como sustento institucional y como criterio de evaluación la producción de conocimientos nuevos y no fundamentalmente la medición de la competencia profesional, es una Carrera Universitaria que está dejando de reproducir paradigmas aceptados internacionalmente en nuestra disciplina para pasar a postular criterios renovadores y alternativas distintas de investigación.

En términos de evaluación institucional, la calidad académica no se mide sobre todo por la cantidad de profesionales graduados, sino por la capacidad que tiene una comunidad académica de determinar las líneas de investigación en su disciplina.

Por tanto, es necesario destacar que Literatura no sólo forma profesionales idóneos, sino que sobretodo aporta en la producción de nuevos conocimientos en la práctica literaria específicamente y las prácticas culturales a nivel general. Para refrendar lo dicho anteriormente basta mencionar que profesionales de la Carrera ocupan prominentes cargos a nivel político y comunicacional, y que los egresados y graduados, sin excepción, trabajan en el área de su competencia (docentes en educación secundaria y superior, profesionales en medios de Comunicación, consultores en Políticas Culturales y, fundamentalmente, investigadores y escritores).