PUBLICACIONES DEL ARCHIVO ORAL

 

Publicaciones de trabajos desarrollados en el Taller de Cultura Popular entre la docente y los estudiantes, desde el archivo oral:

2011 Colección Mitos y Cuentos de la Tradición Oral Boliviana. Diez tomos. La Paz: Carrera de Literatura-UMSA.

1. Mitos y cuentos de la Isla del Sol
2. Mitos y cuentos de Pucarani 
3. Mitos y cuentos de Charazani
4. Mitos y cuentos de Norte Potosí
5. Mitos y cuentos del Occidente de Oruro
6. Mitos y cuentos Chiquitanos, Guarayos, Movimas y Mosetenes
7. Mitos y cuentos Tacanas
8. Mitos y cuentos Guarayos
9. Mitos y cuentos Tsimanes
10. Mitos y cuentos, patrimonio inmaterial de Bolivia para el desarrollo del Turismo Sustentable

La colección comprende diez tomos que visibilizan el valor de los relatos orales como portadores de la memoria, del pensamiento y de las múltiples voces de los pueblos originarios de Bolivia. Los contenidos de los mitos y los cuentos seleccionados configuran aspectos de la historia, la geografía, el imaginario, el pensamiento y las prácticas culturales locales propias y particulares de cada región considerada para esta colección. Esta publicación se realizó en el marco del Tercer Concurso de Proyectos de Investigación e Interacción social, financiado con recursos IDH-Gestión 2009.

 

 

Mitos y Cuentos del occidente de Oruro

DE LOS MITOS Y CUENTOS DEL OCCIDENTE DE ORURO

Lucy Jemio Gonzales

Los mitos y cuentos aymaras orureños, que presentamos aquí, proceden en este caso de un conjunto de relatos aymaras de la Tradición Oral Orureña recopilados mediante el Proyecto de Investigación Lecturas Espaciales Aymaras realizado en el marco del convenio UMSA /ASDI SAREC.

En este proyecto participamos cuatro docentes y un grupo de auxiliares de investigación rotativo. Realizamos varios trabajos de campo entre el 2001 y el 2005. Visitamos más de diez pueblos orureños comprendidos entre Patacamaya─Sajama y Ch’allapata─Chipaya, en diferentes oportunidades. Realizar el trabajo de recopilación de Tradición Oral Orureña fue una experiencia aleccionadora e inolvidable. Observé las particularidades dialectales de la variedad del aymara llamado sureño y me acerqué como nunca a comprender que la dinámica de la tradición oral responde a sistemas de memoria e intereses funcionales para la comunidad. Registramos en estas visitas, relatos que contienen mitos, cuentos y datos relativos a la actividad política, económica, agrícola y en relación a tradiciones, religión, música, tecnología, medicina tradicional, etc.

Mi participación en este proyecto, como docente investigadora del Instituto de Estudios Bolivianos, me permitió recopilar mitos y cuentos orureños y hacer un seguimiento a los mismos, para los objetivos del proyecto y para elaborar la Tesis de Maestría. Finalmente, ahora, me ha permitido constituir la selección de mitos y cuentos orureños que presentamos en este libro.

Estos mitos y cuentos han sido recogidos mayormente en poblaciones de actividad agropecuaria con predominancia ganadera de llamas y alpacas. Durante nuestras visitas compartimos algunas veladas y prácticas rituales con los pobladores de estos pueblos. Las experiencias que vivimos y los contenidos de los relatos registrados nos hacen ver que en el Occidente de Oruro existen grupos sociales que conviven con sus prácticas culturales andinas milenarias. Esto se observa, por ejemplo, en relación a la actividad económica del pastoreo de llamas y la agricultura en las altas montañas, estrechamente ligadas a concepciones y prácticas espirituales ancestrales. Se observa, también, que la reproducción de las concepciones y las prácticas espirituales ancestrales tiene que ver con la práctica intergeneracional de la transmisión de los relatos orales porque son éstos los portadores y transmisores del pensamiento y de los conocimientos de los pueblos tradicionales.

Durante el trabajo de transcripción y sistematización de los mitos y cuentos registrados en los pueblos orureños, me llamó la atención, entre otras característica del material registrado en esta región, el hecho de que, a diferencia de la Tradición Oral Aymara Paceña, la Tradición Oral Aymara Orureña es rica en cuanto a relatos de origen. Identificamos mitos y cuentos que explican el origen de las características geográficas del entorno natural y el origen de las prácticas culturales y usos sociales vigentes en la vida actual de estas sociedades tradicionales. Es así que para esta publicación seleccionamos tres grupos de relatos: Relatos de montaña, De enamorados, yernos y nueras y un grupo de varios que constituyen grupos representativos de la Tradición Oral Orureña. Estos mitos y cuentos corresponden concretamente a diferentes poblaciones de los pueblos orureños de Sajama, San José de Cala, Jayuquta, Opoqeri, Waylluqa, Orinoca, Huachacalla, Pampa Aullagas y Wari.

Los mitos y cuentos orureños

Los mitos y cuentos orureños, como ocurre en relación a todas las tradiciones orales de nuestro medio, no han sido difundidos ni estudiados suficientemente aunque existen diferentes trabajos al respecto. En cuanto a uno de los temas de esta selección se distinguen los trabajos que hablan de los vínculos entre las montañas y los pueblos andinos. Riviere (1988) explica los principios de organización del espacio social comunitario en relación a las montañas locales, tomando en cuenta referencias de “la leyenda del Tata Sabaya” o la historia de Martín Kapurata Cóndor Willka, que de acuerdo a datos históricos fue el Mallku de los Carangas que resistió con su gente a los invasores en la Colonia. López (2001) estudia el tema de los repertorios rituales en relación a las montañas centrándose en el ritual de Qachaj Mallku de Norcarangas del Departamento de Oruro.Ramiro Molina (2006) plantea que el mito de Tunapa sugiere un aspecto importante en la introducción civilizadora en toda una región. Chacama (2003) desarrolla el concepto de “identidad espiritual” a partir de la relación entre una comunidad y su ser protector, sosteniendo que dicha identidad espiritual, además de constituir la base de la organización social de la comunidad, genera los principios de articulación de las etnicidades. Así también se conocen otros trabajos sobre Tradición Oral Orureña como del CEPA (2003), el cualcuenta además con varias compilaciones en su revista Ecoandino. Existen también compilaciones específicas de la tradición oral de los Urumuratos como el de Rossana Barragán (1992). Por otro lado, se destaca el trabajo de Ricardo López (1998) que recoge tradiciones orales de Norcarangas;también, el trabajo de Arnold (1994) sobre los relatos de Elvira Espejo de Qaqachaca.

Dentro del proyecto Lecturas Espaciales Aymaras, aproximándonos al estudio de la Tradición Oral Orureña, hemos realizado dos trabajos. Uno de carácter comparativo entre los contenidos narrativos de los cuentos aymaras Del Urtimala sureño en relación a los contenidos de los cuentos aymaras Del Urtimala norteño (Jemio 2008), y otro de carácter interpretativo en relación a los Relatos de Montaña de Oruro (Jemio (2009), un trabajo que se desarrolla en la intención de subrayar la importancia de estudiar la narrativa de tradición oral en su intertextualidad configurada en sus contextos socioculturales específicos.

Mitos y Cuentos Chiquitanos, Guarayos, Movimas y Mosetenes

RELATOS DE LOS HERMANOS AMAZÓNICOS QUE VISITARON LA PAZ EN LOS AÑOS 1995 Y 2007

Lucy Jemio Gonzales

Este libro contiene relatos de la tradición oral de cuatro pueblos de las tierras bajas de Bolivia: chiquitanos, guarayos, movimas y mosetenes. La presentación de estos relatos tiene dos partes. La primera parte comprende una selección de relatos recopilados en la ciudad de La Paz en el año 2007. La segunda parte comprende una selección de relatos orales de los mosetenes de Covendo, recopilados en la ciudad de La Paz en el año 1995.

Primera parte

Los mitos, los cuentos y otros relatos de la primera parte han sido extraídos del documento Diálogos con los hermanos amazónicos, recopilados en octubre de 2007, perteneciente al Archivo Oral de la Carrera de Literatura4. Dicho documente contiene un registro de entrevistas realizadas a los hermanos amazónicos en ocasión de su estadía en la ciudad de La Paz para la realización del Proyecto de Currículos Locales del Ministerio de Educación.

En el mes de junio de 2007, nos contactamos con los hermanos amazónicos a través de Juan Urañavi, un antropólogo guarayo con quien nos pusimos de acuerdo para compartir con los hermanos amazónicos un coloquio con el Taller de Cultura Popular de la Carrera de Literatura, con el propósito de que nos permitieran registrar los relatos de sus tradiciones orales locales, para posteriormente publicarlos.

Para realizar este proyecto, Juan habló con ellos y yo con la Directora de la Carrera de Literatura, Lic. Raquel Montenegro, quien manifestó su acuerdo para la realización del trabajo de recopilación y publicación que le planteamos. Le comenté de este propósito a Ulpian Ricardo López García, otro amigo antropólogo aymara orureño, entonces Director del Museo Tiahuanaco de La Paz, quien inmediatamente propuso hacer el coloquio con los hermanos amazónicos en las instalaciones del Museo.

Juan Urañavi, Ricardo López y Lucy Jemio; Patricia Villa, Ximena Castrillo, Neftalia Luque, estudiantes de la Carrera de Literatura; Gregorio Aricoy, Pedro Ipamo, Erlan Rojas, Lorenzo García y otros hermanos amazónicos nos reunimos en tres ocasiones para registrar relatos de la tradición oral. En junio y octubre del 2007 realizamos dos reuniones en mi domicilio donde hicimos los registros y además se manifestó el interés por contribuir con la transmisión y difusión de sus saberes.

El 23 de junio de 2007 se realizó un coloquio en el Museo Arqueológico de Tiahuanaco con la participación de una buena cantidad de público. En este coloquio, los representantes de los pueblos amazónicos se presentaron cada uno a su turno, explicando aspectos geográficos e históricos de sus pueblos de origen. El público hizo preguntas que ellos absolvieron gentilmente. No hubo tiempo para más.

Los relatos que presentamos en este libro han sido extraídos de las entrevistas que registramos en casa, en un ambiente coloquial y casi familiar. Conversamos antes, compartiendo algunos bocaditos, coca, cigarro, refrescos, café y té con té, de acuerdo al gusto de cada quien. En este ambiente de diálogo coloquial les explicamos el interés que teníamos de registrar mitos y cuentos de la tradición oral de los diferentes pueblos que integran Bolivia. Ellos manifestaron su plena disposición para este registro. Sin duda compartíamos inquietudes y propósitos comunes al respecto

Después de las presentaciones de rigor, centramos la conversación en el tema de la importancia de trabajar por la valoración de la lengua y la cultura de los pueblos tradicionales de Bolivia, como una necesidad y un desafío inexcusable a nuestra condición de país multilingüe y pluricultural, históricamente forzado a la castellanización y asimilación al mundo moderno. Registramos ocho entrevistas, de las cuales seleccionamos los relatos de este libro por el valor de su contenido y por la buena audición de la grabación realizada. Lamentablemente, en otros casos, la audición tiene interferencias.

Mitos y Cuentos Tacanas

El mundo tacana Desde su voz a nosotros

Vanessa Alfaro Flores

Los relatos orales tacanas recopilados y entregados a ustedes en este pequeño texto no sólo proporcionan la posibilidad de conocer su modo de vida, sus costumbres, su cultura o sus ritos de paso por este mundo, lo que le entregan, en realidad, es la posibilidad de ver a través de sus ojos, de sentir el monte a través de su piel, quedar temblando al oír el rugido del tigre en plena selva, o reírse de las travesuras de los monos juguetones que se cuelgan de los grandes árboles. A través de la voz de sus narradores, verá y sentirá lo que muy pocos han tenido la posibilidad de disfrutar: el mundo tacana vivo.

Población tacana actual

Según el Instituto Nacional de Estadística de Bolivia5, el grupo étnico tacana tiene una población actual de 8.234.325, distribuida en los departamentos de La Paz, Beni y Pando; provincias Iturralde, Ballivián, Madre de Dios y Manuripi; Municipios, Ixiamas, San Buenaventura y San Pedro. Sus principales núcleos de asentamiento están en Ixiamas y Tumupasa.

Pese a estos datos, el grupo tacana tiene un alto riesgo de desaparecer. Cada vez son más los jóvenes tacana que reniegan de su origen e inmigran a las grandes urbes en busca de un futuro que les parece más apetecible. Un mundo moderno que les brindará las comodidades, las satisfacciones y las seguridades que parece ya no encuentran en su mundo de origen.

Pero, este tipo de transición o desculturización comienza en el mismo núcleo cultural y familiar. La descalificación de la cultura comienza con la negación de la propia lengua. Así, poco a poco, el idioma tacana se va perdiendo. Uno de los narradores, Apolinar Pinto Durán de 66 años, cuenta la historia de una abuela que le habla a su nieto en tacana “y el nieto se enoja y le habla en castellano; ya no quiere seguir su idioma”6. Ahora, sólo en sus fiestas los ancianos se amanecen contándose chistes en tacana, refiere el anciano.

De aquí la importancia de este tipo de proyectos de conservación y difusión de relatos tradicionales, ─las narraciones originales de los relatos seleccionados en este libro se encuentran el Archivo oral de la Carrera de Literatura de la UMSA─ desde donde le será posible estrechar lazos desde el conocimiento y re-conocimiento con este grupo indígena hermano.

Su historia

Los primeros datos documentados que se tienen sobre los tacanas nos remiten a la época incaica. Así, se sabe que durante el proceso de expansión de los incas hacia tierras bajas, estos tuvieron contactos con este grupo étnico. De estos encuentros se da cuenta en las crónicas de Guamán Poma de Ayala, Cieza de León y Garcilaso de la Vega. El inka Inga Roca “para pacificar a los “chunchos” (que era como los de tierras altas llamaban a los de piedemonte, especialmente a los tacana) les hizo creer que era un tigre-gente y les llevó la coca (Poma, 1987: 148-149)

Las huellas de este contacto aun se observan en las poblaciones tacana. Algunos narradores refieren que en varias ocasiones se encontraron vasijas con esqueletos enteros adentro (Chullpas), “Y eso se halla aquí por la orilla del río, aquí en esta calle, cada año derrumbe, derrumbe; y se hallan muchos, así grandes algunos, con huesos dentro tazones no, cerrados hasta arriba, los cántaros. Cómo meterían a los muertos ahí porque están los restos enteritos” (Pinto, 19).

A finales del siglo XVII, los franciscanos ingresaron a la región habitada por los tacanas. Pero, las misiones permanentes no fueron fundadas sino hasta principios del siglo XVIII.

Durante gran parte del Siglo XIX y la primera mitad del Siglo XX, los Tacana sufrieron significativas movilizaciones, debido a la explotación de la quina, la goma y el caucho en la zona. “El auge de la quina o cascarilla primero (1850-70) y el del caucho después (1880-1900) atrajeron una invasión de colonizadores de todo tipo. La demanda de mano de obra en ambos sucesos socioeconómicos devino en persecución (correrías) a los indígenas, que prácticamente fueron exterminados por matanzas, trabajo esclavo y el traslado de familias enteras a los gomales del norte”8. Sin embargo, durante mucho tiempo estuvieron privados de las comodidades modernas. Así lo comenta un narrador:

Antes poco viajaban a La Paz. Al viajero se los despedía. Y cuando llegaba se le hacía el recibimiento. Un periódico, por ejemplo, pasaba por todas las manos de los que querían informarse, daba vuelta a todo el pueblo. La primera radio a transistor llega en 1955 o 1956. Era una gran novedad para nosotros y los chicos pensaban que en el interior de cajita había alguien que hablaba. La casa del que tenía una radio era visitada por muchos (Molina, 53).

Por los años 20, cuenta la gente del lugar, que la población sufrió una epidemia de sarampión. Los pobladores refieren que por entonces morían de tres a cuatro personas por día. Crisis en las que recibieron muy escasa ayuda del Estado boliviano.

Al parecer, en la primera mitad del siglo XX, la región habitada por el pueblo tacana recibió una gran cantidad de inmigrantes europeos. Migración que ha dejado muchos descendientes dentro de la población.

Vinieron parece, tal vez, por la Segunda Guerra Mundial, todo eso. Muchos escaparon y se vinieron, tuvieron familia. Esos son la descendencia de esa gente que hay. Había Hirose Nayamo, Kikuna Naguya. Había de españoles Dieguez, que queda la descendencia…el mío que era brasilero, Pinto. Aquí era curioso había un brasilero Pinto, un judío Pinto, argentino Pinto, peruana Pinto y boliviano Pinto (Pinto, 6).

A finales del siglo XX, la población aun se quejaba de la falta de servicios básicos, y del olvido de las autoridades hacia la población. Antes de la construcción de las carreteras, la población era abastecida por comerciantes que llegaban al pueblo en lanchas a motor, y se convocaba al pueblo por un tamborilero que tocaba en las puertas de la iglesia.

Mitos y Cuentos Guarayos

LOS GUARAYOS: MITOS DE ORIGEN Y MEMORIA DE SU HISTORIA

Lucy Jemio Gonzales

El trabajo de recopilación

En noviembre de 1993 viajamos a Santa Cruz dirigiéndonos a Ascensión de Guarayos con el propósito de recopilar Tradición Oral Guaraya en el marco del Proyecto de Investigación del Archivo Oral de la Carrera de Literatura. En este viaje nos desplazamos principalmente por diferentes comunidades de los pueblos de Samaipata, Los Troncos, Salvatierra, Yotaú, Ascensión de Guarayos, Yaguarú, San Pablo, Santa María y Urubichá. Retornando a La Paz, visitamos también poblaciones de los pueblos de Cotoca y Vallegrande.

El grupo de investigadores del Taller de Cultura Popular de la Carrera de Literatura estuvo constituido por los estudiantes María Helena Carreño, Heriberto Cuenca, Martín García, Ramiro Huanca, Fernando Llanos, Natalia Llanque, Carmen Molina, Luis Alberto Portugal, Karmen Saavedra y la docente Lucy Jemio Gonzales. El grupo viajó en el bus de la Facultad de Humanidades conducido por Víctor Huanca Véliz, docente de la Facultad de Humanidades, interesado en apoyar el objetivo de registro de Tradición Oral Boliviana. Hicimos el recorrido por los pueblos guarayos aprovechando la disponibilidad del bus y la voluntad comprometida del conductor.

En toda la experiencia de los diferentes trabajos de campo que hemos realizado, tanto en las tierras altas como en las tierras bajas de nuestra Bolivia, hemos visto siempre que los narradores orales, aun sabiendo el castellano, prefieren contar sus saberes en su propio idioma. En esta ocasión ocurrió lo mismo, nos encontramos con gente que prefería contar sus mitos y cuentos en su propio idioma y también con ancianos que no hablaban castellano o no querían hablar sino en su lengua. Es así que en el Archivo Oral de la Carrera de Literatura, contamos con registros del audio de relatos en guarayo acompañados de una traducción al castellano, realizada por un vecino o un pariente presente en el evento narrativo. Por razones temporales de salud, prefiriendo quedarme en los lugares a los que llegábamos en el bus, no pude desplazarme por todos los lugares visitados por el grupo de investigación, pero los estudiantes participantes trabajaron con esfuerzo y compromiso que agradecimos oportunamente y hoy también. Gracias a ese esfuerzo logramos grabar aproximadamente 40 horas de audio que nos han permitido transcribir un conjunto de 425 relatos registrados en el recorrido por los diferentes pueblos cruceños mencionados5. El conjunto total de estos relatos deja observar a su interior dos grupos grandes: un conjunto de relatos recopilados en pueblos guarayos y otro conjunto de relatos registrados en otros pueblos cruceños como Cotoca y Vallegrande. La presente publicación contiene 30 relatos seleccionados preferentemente del conjunto de relatos guarayos.

De los contenidos de los relatos guarayos

El conjunto de relatos recopilados el año 1993, es decir hace 17 años, contiene historias locales, mitos, cuentos, tradiciones, testimonios, anécdotas y diferentes datos culturales locales. Considerando los relatos guarayos en el contexto de todo el conjunto de relatos amazónicos registrados en el Archivo Oral de la Carrera de Literatura, encontramos como contenidos particulares sus mitos de origen y las memorias de la vida del pueblo guarayo antes de la llegada de Las Misiones y en el tiempo de Las Misiones.

Mitos y Cuentos Tsimanes

HISTORIAS LOCALES DEL PUEBLO TSIMANE

Dafne López Velarde

1. La oralidad abriendo paso a la memoria

El presente trabajo pretende aproximarse al pueblo tsimane, a su cultura, su pensamiento, sus mitos y leyendas a partir de la oralidad, una fuente inagotable, a través de la cual nos permitimos abrir una senda hacia su memoria. Las distintas narraciones de su tradición oral nos dejan ver cómo los actores principales, el pueblo tsimane, hacen presente su identidad a partir de cuentos, historias y vivencias personales que afloran en el presente texto. De ahí que esta publicación quiera contribuir a una amplia difusión de los distintos relatos, tratando de cuidar la integridad de los mismos, siempre con la intención de hacer presente la voz de los narradores orales. Es así que nos adentramos a un mundo distinto en el cual sus habitantes nos dieron la posibilidad de conocer su cultura. Toda la información recopilada pretende dar a conocer a nuestros lectores un bagaje, aunque no muy profundo, de información y conocimiento acerca del pueblo tsimane, siempre amparados en las narraciones orales registradas en el Archivo Oral de la Carrera de Literatura.

2. Referencias sobre San Borja

El pueblo tsimane está ubicado en el departamento del Beni, en los municipios de San Borja y Rurrenabaque, siendo el principal núcleo de asentamiento San Borja. El guardaparque Lucio Lelarge indica que esta localidad, de la cual su fiesta patronal es el 10 de octubre, en sus inicios fue pequeña y los habitantes no pasaban de las 2000 personas: “Las calles a las afueras de la población serían unas tres cuadras, a lo mucho unas cuatro. Con el tiempo San Borja fue declarada ciudad, con 25 a 26 mil habitantes”4. Por lo tanto el crecimiento de la población exige una mayor atención a las múltiples necesidades que van en constante crecimiento a la par del pueblo de San Borja.

3. Vivir en comunidad

Vivir en comunidad es central para la supervivencia de los distintos pueblos tsimanes y la presencia del hombre blanco ha truncado el desarrollo de los ciclos tradicionales de migración llamado nomadismo desde la perspectiva occidental.

El sistema tradicional del manejo de las tierras ha colapsado frente a los intereses capitalistas: “Los indígenas viven aquí por un año, después se van a otro lado, así nunca van a tener un lugar seguro”5 comenta don Manuel. En la actualidad, para los pobladores que conforman un pueblo determinado es de vital importancia la permanencia de las personas para gozar de distintos beneficios tanto económicos como sociales. En este caso, el llegar a establecerse en un determinado espacio, supone poder trabajar la tierra de forma constante, tener una casa o lugar seguro donde vivir y contar con una educación adecuada. Querer continuar con el manejo tradicional de la tierra, muy afectada ya por la apropiación de los terrenos de parte de diferentes intereses empresariales, tiene desventajas y constituye a la larga un problema en estos tiempos, como el de no contar con un pedazo de tierra en el cual cultivar y no tener acceso a la educación. Cada vez más, el capitalismo se va apropiando de las tierras supuestamente abandonadas por los indígenas y las explota indiscriminadamente: “Ya viene un rico ¿no? un capitalista que viene y se lo compra, al ladito está el otro y por último ya no hay comunidad, se fregó, ya vienen los ricos” 6. De ahí el interés por no dejar que sus distintas comunidades se dispersen.